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  • Ezequiel Javi פרסם עדכון עכשיו

    He de poner en contexto primero que nada que el TOC se considera un trastorno de ansiedad que afecta a individuos con patologías de miedos, y suele resultar difícil de poder superar, produciendo sufrimiento en los que lo padecen lo que es un problema. En ellos, la ansiedad entretiene el pensamiento en un estado constante de alarma como consecuencia de temores y malestares. Muchas veces la ansiedad generada por sus pensamientos obsesivos, que muchas veces pueden llegar a perjudicar su integridad física y mental. En concreto los mencionados pensamientos los produce el TOC, que en realidad es un trastorno de miedo. Los altos estándares de angustia pueden llegar a ser tan altos que el sujeto se enfoca repetitivamente en aquello que lo atemoriza y actúa compulsivamente. No se sabe cual es el motivo del Trastorno Obsesivo Compulsivo, si bien lo cierto es que se dice que el único modo de curar el TOC es eliminar su causa directa.

    Como ejemplo concreto, uno de los desórdenes más frecuentes es el del aseo. El miedo recurrente e insistente a que las bacterias consigan enfermarlos produce que sea necesario para estos pacientes cerciorarse al 100% de que sus manos o sus ambientes estén limpios, al punto de que chequean de manera obsesiva y repetida que todo esté perfectamente pulcro. Para ello proceden a limpiar obsesivamente el mismo espacio a modo de rito hasta que se sienten satisfechos. Un patrón que vemos comúnmente es el de los actos repetitivos de revisión. Estos sujetos precisan urgentemente estar seguros tantas veces como sea posible que una tarea fue concluida. Por ejemplo abrir una puerta, apagar un foco que está encendido, mudar cosas, por ejemplo.

    Si bien tras de varias generaciones de investigación aún es desconocida cuál puede ser la causa o cura del TOC, es decir, la razón por la que se desarrolla el desorden en un sujeto, muchos estudios señalan que es en el periodo de la adolescencia momento en el que tendría sus raíces el TOC. La sobreexigencia en los años de crianza de un niño o el el abandono en los primeros 7 años de vida, ayudan a establecer inevitablemente factores de desequilibrio y baja autoestima en su identidad. Desde ese factor inconsciente, el sujeto es capaz de seguir viviendo con total salud emocional. Aunque en cuanto surja un hecho traumático el desorden empieza a de repente dispararse y poco a poco llegaría a tomar control del comportamiento de la persona.

    El TOC suele surgir y desvanecerse, aliviarse, empeorar o unirse a la rutina diaria de un sujeto. Todo eso dependerá del nivel del desorden, la efectividad del tratamiento y la fuerza de voluntad de la persona de

    curar el TOC y esfuerzo salir del problema. Muchas veces es útil la lectura de libros de autoayuda y el seguimiento de métodos tradicionales de cura del TOC como los meditación. No obstante a veces estos fracasan estrepitosamente y la persona se queda ahogada en su propio dolor. Se puede conseguir la curación del problema de ansiedad y salir del sufrimiento que el enfermo tiene que sufrir, por culpa de este tipo de enfermedad que les robó la paz mental. A veces la gente que tiene este problema gasta muchos años y mucho dinero en médicos intentando conseguir erradicar la causa del Trastorno Obsesivo Compulsivo además de leyendo mucho por Internet acerca un método médico.

    La tristeza suele acompañar a las personas que sufren con el Trastorno Obsesivo Compulsivo. Enmarca todo un cuadro de insuficiencias en la identidad del sujeto. El trance de no tener control sobre los pensamientos y vivir en un constante ataque de ansiedad y desasosiego no es para nada simple. Por ende, estos individuos, conscientes de que su existencia es difícil sin que voluntariamente consigan actuar en consecuencia, se atascan de duelo y disgusto y es allí cuando la presencia de pensamientos obsesivos se instala y comienza a dominar. El papel de la responsabilidad y personas próximas al paciente es de vital importancia para aliviar su carga. Se hace sustancial mucho entendimiento y tolerancia ya que la conducta compulsiva es involuntaria, aunque esencial para estos individuos y negar dicho comportamiento solo elevará los niveles de estrés por no tener la posibilidad de practicar el comportamiento que para ellos se hace inexcusable.